domingo, 26 de mayo de 2013

1. Un Percance es una Gran Enseñanza


     Era un día por la tarde, poco antes de que oscureciera, cuando estábamos mi madre y yo en el parque. Recuerdo que tenía cuatro años de edad, y me hallaba jugando con mi auto de pedales que me había regalado mi padre, el día de mi cumpleaños. Estuvimos por varias horas jugando diversos juegos como: las escondidillas, basketball, stop y por supuesto con mi respectivo regalo. Me sentía muy feliz, ya que pasaba tiempo con mi madre. Así, pensamos en tomar un pequeño descanso antes de volver a casa, por lo que mi madre se quedó sentada en una banca, recuperando un poco de fuerzas. Yo por mi cuenta, seguí jugando con mi carrito de pedales.

     Luego de unos minutos, estuve alejándome un poco mas del lugar, donde se encontraba mi madre descansando. Bastó que ella se distrajera un poco de tiempo, atándose la agujeta de su zapato, en cuanto yo salí a toda velocidad por una bajada, que llegaba hasta la avenida. Mi madre se asustó muchísimo porque vio que perdí el control como a la mitad de la ya mencionada. No tuvo otra opción más que salir corriendo en mi auxilio, mientras que yo casi llegaba al final de la bajada. En consecuencia, terminé estrellándome en una acera que estaba en al esquina, antes de llegar a la avenida; según mi madre, tras el impacto que recibí, mi carrito se partió a la mitad,  yo salí volando, me estrellé contra el muro y caí al suelo.
     Cuando ella llegó, me notó inconsciente; apresuradamente, llamó a mi padre y llorando le pidió que viniera por nosotros. Al poco tiempo, mi padre llegó con el auto, y de inmediato me llevaron al hospital para que fuera atendido por los médicos. Estando allí, luego de varias revisiones, los médicos dijeron que solo me había lastimado mi brazo derecho, puesto que todo el impacto de la caída lo había recibido este; de ahí en fuera, todo estaba en orden.
     Luego de aquel accidente, estuve un par de días en recuperación. Finalmente puede salir y continuar con mi vida; el problema fue que: mi madre se sintió completamente culpable por este percance.

     Desde ese día, el resultado de esa experiencia  fue que mi madre me enseñara, desde muy pequeño y hasta la fecha, a ser muy precavido, y a realizar las cosas con calma y serenidad. No sabemos cuando puedan ocurrir los accidentes. 

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