Fue en el año 2000. Yo tenía 6
años de edad y cursaba el primer año de primaria.
Recuerdo que era un niño muy callado y distante,
debido a que siembre había sido muy tímido, y sentía mucha pena de hablarle a
los demás. Se me complicaba mucho entablar una a simple conversación con los
demás niños; prefería permanecer callado y apartarme. Creo que esa era la razón
por la que no tenía muchos amigos.
Llevábamos la mitad del ciclo escolar y
recuerdo que había un niño en mi grupo llamado Oscar; el era todo lo contrario a mi, respecto a mi forma de ser
claro está. El lucía muy amigable, les hablaba a todos los niños, jugaba con
todos y aparentaba no temerle a nada, pero lo que más lo distinguía entre los
demás, era su gran optimismo.
Lo más raro del asunto, es que Oscar era
mi vecino y yo casi no le hablaba, excepto cuando nuestras mamás se encontraban y se ponían a platicar. En cierto
modo, el del problema era yo.
Fue
en ese año, cuando un día Oscar fue a mi casa y me invitó a jugar videojuegos
en la suya; yo le pedí permiso a mi mamá y ella no se negó. Jugamos por varias horas,
y recuerdo que acordamos hacer lo mismo al día siguiente. Finalmente: toda esa
semana nos la pasamos igual.
Oscar
se convirtió en mi mejor amigo puesto que éramos muy similares en nuestros
gustos: teníamos los mismos héroes, nos gustaban los mismos juegos,
caricaturas, deportes y soñábamos con llegar a lanzarnos en paracaídas.
Pasados varios años, esa amistad se fue
fortificando día con día; lo que resultó mas característico de la nuestra fue
que siempre hemos estado compitiendo en todo lo que nos gusta hacer, desde la
practica de cualquier actividad, hasta los retos más absurdos que uno se pueda imaginar.
Competir es algo que nos encanta hacer, ya que nos esforzamos al máximo en
demostrarnos el uno al otro de lo que somos capaces. Debo reconocer que
el casi siempre termina superándome, pero no me molesta, ya que el punto siempre ha sido divertirnos al máximo.
Actualmente, poco a poco hemos ido madurando y cambiando en
muchos aspectos; por ejemplo: Ahora, Oscar se ha vuelto un poco mas tímido que antes y al igual que un poco mas reservado, debido a ciertos sucesos que le han ocurrido; yo
por mi lado, creo que hoy en día soy todo lo contrario a mi yo de antes, ya
que, valientemente, he sabido afrontar mis miedos, y en gran parte fue gracias a
el.
Sin embargo, a pesar de todos los
obstáculos y dificultades que la vida ha puesto en nuestros caminos, en
esencia, seguimos siendo los mismos de hace muchos años.
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